Hazel Brashar era una mujer transgénero de 21 años que recibía Medicaid en Oregon. Experimentó una disforia debilitante como resultado de los rasgos de apariencia masculina de su rostro. Incluso salir de la casa era una tarea difícil y a menudo terminaba con severos ataques de pánico que obligaban a Hazel a regresar a casa. Todos los proveedores de tratamiento de Hazel estuvieron de acuerdo en que la cirugía de feminización facial era médicamente necesaria para tratar la disforia de género de Hazel. Desafortunadamente, Oregon Medicaid excluyó específicamente la cobertura para la cirugía de feminización facial y la solicitud de autorización previa de Hazel fue denegada.
El Centro Nacional para los Derechos LGBTQ y la Sociedad de Asistencia Legal de Oregón apelaron la denegación de cobertura ante la Oficina de Audiencias Administrativas. El 16 de septiembre de 2016, el Juez Administrativo determinó que la cirugía de feminización facial no era un procedimiento cosmético y que dichos procedimientos eran médicamente necesarios para tratar la disforia de género de Hazel. No obstante, el Juez Administrativo confirmó la denegación debido a las normas de cobertura exclusivas de Medicaid en Oregón.
El Centro Nacional para los Derechos LGBTQ, junto con Perkins Coie, apeló dicha decisión ante el Tribunal de Apelaciones de Oregón. Mientras la apelación estaba pendiente, las partes lograron resolver la disputa y la apelación fue desestimada. Posteriormente, Medicaid de Oregón comenzó a cubrir la cirugía de feminización facial para beneficiarios transgénero.








